Acerca de mí

Detrás de este blog se esconde una madrileña de 32 años y, lo confieso, una auténtica loca por los viajes. No me avergüenza decir que tengo una adicción, una obsesión. No puedo imaginarme mi vida sin viajes, no puedo con mi día a día si no tengo un viaje a la vista, no puedo dejar de pensar en posibles destinos y buscar información sobre ellos… Con el tiempo he ido aumentando la dosis viajera, aunque parece no ser suficiente para calmar mi “mono”. Supongo que, como en cualquier adicción, la cura pasaría por la abstinencia. ¡Pués va a ser que yo no quiero curarme!

Me inicié como viajera hace cosa de diez años, bastante más tarde de lo que me hubiera gustado, la verdad. Pero como nunca es tarde, o eso dicen, aquí estoy ahora recuperando el tiempo perdido. En el fondo creo que siempre tuve alma viajera. Ya desde niña me encantaba leer sobre diferentes destinos en revistas de viajes y libros y me tragaba cualquier reportaje o documental de viajes. El destino daba igual. ¡Uy si llega a existir internet en mi infancia!

Creo que fue en mi niñez cuando empecé a crear una especie de lista mental de lugares a los que me gustaría ir algún día. Aunque se trataba más de sueños infantiles que de otra cosa: en realidad por aquel entonces jamás me hubiera imaginado que llegaría a tachar ni uno sólo. Hoy día sigo, involuntariamente, teniendo esta lista. Es una lista dinámica: por más que viajo y tacho sueños cumplidos, no deja de actualizarse con nuevas ideas y lugares a los que ir.

Para mi familia las vacaciones significaban dos semanas en la playa año sí, año también. Mentiría si dijera que no me gustaban nuestros veraneos, casi siempre en la costa levantina, que para algo mi padre es valenciano. Pero sí que se me acababan haciendo los días un poco aburridos. Siempre reservábamos un par de días para hacer alguna excursión a un pueblo con encanto, a unas piscinas naturales en algun lugar bonito, un castillo medieval o cualquier otro sitio interesante. Estos días los vivía con especial ilusión. Me encantaba descubrir lugares, su historia, hacer turismo, vaya. Y según pasaban los años, ese par de días me sabían a menos. Empezaba a sentir la necesidad de viajar.

Mi primer “gran” viaje no fue hasta el viaje de fin de carrera a Cuba en el 2006. Visitamos La Habana y Varadero, con el clásico viaje organizado con todo incluido. En su momento lo disfruté como una enana, pero ahora viéndolo desde la distancia y con una mochila llena de experiencias a las espaldas, lo haría de otra manera. Me quedaron demasiadas cosas en el tintero que justificarían de sobra un nuevo viaje a este precioso país. Definitivamente, Cuba sigue estando en mi lista.

Una vez terminada la carrera pasé un par de meses en Canadá para aprender inglés. Fue poco tiempo, pero muy bien aprovechado. En mi tiempo libre (después de las clases y los fines de semana) me dediqué a recorrer todo lo que pude de este interesante país. Se podría decir que este viaje me cambió la vida radicalmente. Allí conocí al suizo que años más tarde se convertiría en mi marido. Él es el motivo de que poco después me pusiera a aprender a alemán y lleve ya viviendo más de ocho años en Zúrich. Quién me lo iba a decir a mí…

Me considero un culo inquieto, y exactamente así me definiría mi madre (¿quién me va a conocer mejor que mi madre?). En el 2007 pasé unos meses estudiando inglés en Escocia, en el 2008 me enrolé en un proyecto de voluntariado en Moscú e hice mil y una escapadas por Centro Europa en los siguientes años. Pero el que sin ninguna duda considero mi viaje iniciático fue uno que hice allá por el 2008 con mi chico por media Andalucía. Ya veis, sin salir tan siquiera de España. Era la primera vez que organizaba un circuito de un par de semanas con sus visitas, alojamientos, etc. Salió bordado y pensé que si lo había podido hacer por España, podría hacerlo para ir a Grecia en 2009. Y luego a Tailandia en 2010. Y luego… En fin, que en ese momento descubrí que tenía alas para volar y que mis límites estaban donde yo quisiera ponerlos.

Hasta el momento he viajado por 71 países, lo que no es más que una mera cifra sin importancia. Lo que cuentan son los millones de momentos y experiencias vividas. ¡Y las que quedan, espero!

En el 2011 descubrí mi segunda pasión: la fotografía. Hacía algún tiempo que mi novio había comprado una cámara reflex sencillita, a la que, después de la inicial emoción, no había vuelto hacer el más mínimo caso. Más por curiosidad que por otra cosa me pico el gusanillo y entre el manual de instrucciones y algún tutorial en internet fui haciendo mis primeros pinitos.

Aunque el blog nazca ahora, es algo que lleva dando vueltas en mi cabeza durante mucho tiempo. Y como si de un hijo se tratara, ahora que está aquí, que es real, me da miedo no saber hacerlo bien. Espero, con mucho trabajo y esfuerzo, verlo crecer y evolucionar durante muchos años.

Pero como este blog no trata de mí, sino de mis viajes, ya me he explayado bastante. Aquí narraré mis viajes y anécdotas, colgaré fotos, ejemplos de rutas, curiosidades e información práctica que pueda ayudar a otros viajeros a planificar sus viajes, sus sueños.

Os dejo con una frase que me encanta: “La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante” (Paulo Coelho)

6s comentarios

  1. Hola! Me siento bastante identificada contigo en muchas cosas. Soy algo más joven pero más o menos de la misma edad. La vena viajera también me picó a los 19 años aproximadamente, aunque había hecho algunos viajes al extranjero con el colegio. Mi viaje fin de carrera también fue a Cuba! Estoy impresionada con la cantidad de países que has visitado en 10 años! A mi no me ha dado tiempo! ¿Como lo has hecho? 😄

    1. ¡Hola Alba!
      Cada vez somos más los adictos a los viajes, ¡me encanta!
      El haber viajado tanto, no sé, será que empecé tarde y como sé que la vida es corta… No, en serio, la verdad es que no he parado desde entonces. Yo también aluciné un poco cuando hice el recuento de países. Sabía que era un culo inquieto, pero ¿tanto?
      Aprovechamos cualquier puente, juntamos todas las vacaciones que podemos, hacemos horas extras… y casi todo lo que ahorramos, lo invertimos en viajar.
      El hecho de vivir en Suiza también ayuda. Al estar en el centro de Europa, hemos viajado mucho por la zona. Con el coche te plantas en poco tiempo en cualquier país de Centroeuropa, como esto es tan pequéñito…
      ¡Un saludo!

  2. ¡Me encanta! Me he sentido súper identificada contigo (mi madre me llama “culo de mal asiento” porque no paro quieta), sobre todo cuando has mencionado la abstinencia, pues escribí un post llamado “cómo superar la abstinencia viajera”, ya que yo también sufro del mono de viajar!!! Aunque yo no he recorrido ni la mitad de la mitad de mundo que tú (estoy en ello :P). Por no hablar de la fotografía, de la que llevo enganchada desde 2013.
    De verdad mucho ánimo con el blog, a mi con esta presentación ya me has ganado 🙂
    ¡Un saludo y buenos viajes!

    1. ¡Me ha encantado leer tu respuesta! Además de darme fuerza a seguir escribiendo, es genial ver que no somos pocos los adictos a los viajes.
      Y ¡qué razón tienen las madres! Nos ven venir de lejos…
      He leído tu post sobre la abstinencia viajera y yo también uso alguno de tus recursos, sobre todo lo de empacharme a leer blogs viajeros y libros inspiradores. Nunca se sabe de dónde saldrá la idea para el siguiente destino…
      Muchas gracias por tu comentario y ánimo también con tu blog. ¡Un saludo!

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